Cómo masajear a un bebé recién nacido

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Los masajes a bebés se están volviendo muy populares a medida que los beneficios se ponen aún más de manifiesto. Los masajes a bebés han sido utilizados por los padres para fomentar un mejor sueño, mejorar las habilidades motoras y calmar los cólicos en los bebés. Incluso pueden ayudar a fortalecer el sistema inmunológico de los infantes. Es una gran forma para que los padres y el bebé fortalezcan la experiencia de crear lazos afectivos y que fácilmente puede ser incorporada en la rutina diaria del cuidado del bebé.

Aprendiendo

  1. Empieza educándote a ti mismo sobre los reflejos normales de un bebé recién nacido. Los bebés nacen con reflejos que normalmente ocurren en respuesta a determinadas caricias. Al entender estos reflejos, podrás tranquilamente incorporarlos a tu rutina de masajes.
  2. Prueba la reacción de tu bebé a determinadas caricias. Cuando acaricias su mejilla, tu bebé girará su cabeza en ese sentido. Si acaricias la planta del pie, tu bebé enroscará sus dedos en el mismo sentido. Lo mismo sucede si acaricias la palma de su mano. Mueve su cabeza hacia un lado y el bebé arqueará su cuerpo en el sentido contrario. Son reacciones comunes que casi todos los bebés tienen cuando los acarician.

Empieza temprano

  1. Empieza a masajear a tu bebé luego del nacimiento y tan pronto como sea posible siempre que haya nacido sin complicaciones o que no haya necesitado del uso de equipamiento o asistencia médica. Mientras más pronto empieces el proceso de masaje, más natural será la experiencia para tu bebé.
  2. Ten en cuenta que no deberías aplicar caricias hacia arriba o de forma vertical en bebés de 6 o menos semanas de vida para evitar la sobreestimulación.

Usa distintas caricias

  1. Descubre todas las formas de acariciar a tu bebé. Todas las caricias deben realizarse con toques presionando despacio y suavemente.
  2. Empieza con caricias suaves y aumenta gradualmente y poco a poco la presión. Que las caricias sean lo suficientemente firmes para evitar los cosquilleos.
  3. Masajea los hombros delicadamente pero solo si el bebé lo tolera. Si parece que el bebé está incómodo, deja de masajear.
  4. Nota que por lo general las caricias hacia arriba estimularán el sistema nervioso mientras que una caricia hacia abajo tendrá un efecto calmante.

Usa aceites

  1. Consulta a un profesional con respecto al uso de aceites con el propósito de masajear. Algunos aceites son más adecuados para masajes que otros. Hay algunos aceites que deberías evitar. Necesitarás asegurarte de usar aceites antialérgicos y sin aroma hasta que tu bebé tenga 3 meses de edad.
  2. Descubre el mejor aceite para masajear a tu bebé. Los aceites naturales como el aceite de almendras servirán muy bien, ya que ofrecerán un aroma placentero. Los aceites con fragancias como la lavanda y la vainilla pueden añadirse al aceite de oliva fresco o al aceite vegetal.
  3. Prueba todo aceite nuevo en una pequeña área de la piel de tu bebé un día antes de usarlo para fines de masaje. Si tu bebé parece tener una reacción al aceite, evita usarlo.
  4. Evita usar aceites en el rostro o en la cabeza de tu bebé durante un masaje.

Masajea arriba y ve bajando

  1. Empieza con la cabeza de tu bebé. Empieza presionando suavemente hacia afuera con ambos pulgares en el centro de la frente de tu bebé. Continua masajeando las diferentes partes faciales. Usando tus pulgares, haz pequeños movimientos circulares en sus mejillas, en el área de la boca y en su mentón.
  2. Continúa con los miembros superiores. Masajea suavemente cada uno de sus brazos con tus manos. Masajea las manos, abriendo y masajeando cada dedo individualmente.
  3. Desliza tus manos sobre su barriguita y haz movimientos giratorios en la barriguita de izquierda a derecha y de delante hacia atrás repetidas veces para cubrir toda el área.
  4. Baja a las piernas y estira cada pierna con ambas manos aplicando movimientos suaves. Incluye los pies y sus dedos.
  5. Cambia a la parte posterior y continua acariciando de un lado a otro antes de avanzar con movimientos de arriba hacia abajo.

Mide tu tiempo

  1. Elige un momento del día en el que tendrás el tiempo necesario para proceder con el masaje sin ser interrumpido. Necesitarás estar relajado y poder disfrutar este momento con tu bebé.
  2. Evita masajear a tu bebé cuando esté con el estómago lleno. Tu bebé no pasará un momento agradable si es cercano a su momento de alimentación. Un momento intermedio entre cada comida será por lo general la mejor opción.

Prepárate

  1. Asegúrate que el cuarto esté preparado y a una temperatura adecuada para mantener tibio a tu bebé. Tu bebé no responderá bien a la sesión de masajes si el cuarto está muy frío.
  2. Desviste a tu bebé y solo déjalo con el pañal para que puedas trabajar fácilmente en todo su cuerpo. El contacto piel a piel es preferible y promueve mayor comodidad y vinculación afectiva. Deja cerca una manta tibia para cubrir a tu bebé si parece reaccionar negativamente a estar desvestido. Puedes dejar cubierto a tu bebé con la manta y exponer solo el área donde estás trabajando.
  3. Haz de la comodidad una prioridad para ti y para tu bebé durante la sesión. Siéntate donde sea más cómodo para ambos. Puedes sentarte en una cama con tu bebé colocado entre tus piernas. Si usas el piso, coloca una manta cómoda debajo de ambos. También puedes acostar a tu bebé encima de tu regazo en lugar de entre tus piernas si ambos se encuentran cómodos en esta posición.
  4. Entibia entre tus manos todo aceite que planees usar antes de aplicarlo a la piel de tu bebé. Nada acabará más rápido una sesión que colocar aceite frío en el pecho de tu bebé. Si vas a usar aceite en la sesión, recuerda proteger tu ropa de cama y vestimenta con una toalla.
  5. Coloca algo de música suave o cántale suavemente a tu bebé durante la sesión de masaje. Esto no solo relajará a tu bebé sino que el sonido de tu voz ayudará a fortalecer el vínculo.

Toma un descanso

  1. Busca señales de que tu bebé tuvo suficientes masajes. El arqueo de la espalda es usualmente una señal de que tu bebé está siendo sobreestimulado. Si parece que tu bebé está afligido o no responde de manera relajada deberías acabar la sesión y retomarla después.
  2. Ten en mente que los bebés responden bien a las rutinas y tu bebé puede hacerse más receptivo a las sesiones de masaje si las programas cercanas a una misma hora a diario. Uno de los mejores momentos para tu bebé puede ser después de su última comida de la noche. El masaje puede ayudar a estimular la digestión y promover un estado de relajación que lo ayudará a tener un sueño de calidad.

Advertencias

  • Busca signos visibles de dolor a través de cambios de color en la piel, agitación, esfuerzos, llanto o debilidad. Si el bebé muestra signos de incomodidad culmina la sesión de masaje.
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