Cómo cuidar un cactus de interior

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Aunque los cactus son plantas típicas del desierto que se desarrollan en condiciones cálidas y secas, también constituyen excelentes plantas de interior. Requieren muy poco mantenimiento, lo que los hace ideales para los principiantes en jardinería y un gran regalo para estrenar casa. La clave para cultivar cactus de interior saludables es brindarles mucha luz solar, no regarlos en exceso y utilizar la tierra adecuada.

Propagar nuevas plantas

  1. Saca un esqueje de un cactus saludable. Puedes cultivar nuevos cactus a partir de un brote nacido de una planta madre saludable. Elige un brote gordo, saludable y sin defectos. Corta o rompe con cuidado un brote entero de la planta.
    • Los cactus también están disponibles en los viveros, las tiendas de artículos para el hogar y los centros de jardinería.
  2. Deja sanar el punto del corte. Traslada el esqueje a una ventana soleada. Ponlo en posición horizontal y déjalo por 2 días. Así el punto del corte tendrá tiempo de formar un callo. Si no lo dejas sanar antes de plantar el esqueje, este se pudrirá.
  3. Elige una maceta para el cactus. Lo más importante que debes tener en cuenta a la hora de elegir una maceta para el cactus es el drenaje. Busca una maceta con agujeros en la base, ya que esto permitirá que se drene el exceso de agua. Los cactus también crecen bien en macetas más pequeñas, así que elige una con un tamaño dos veces mayor al de la planta.
    • La maceta para el cactus puede ser de arcilla o de plástico. Las macetas de plástico son más ligeras y económicas, pero las de arcilla son más convenientes para las plantas grandes o pesadas.
  4. Llena la maceta con tierra para macetas específica para cactus. Este necesita tierra que drene muy rápido, así que elige un sustrato especial para este tipo de planta. Si quieres un mejor drenaje, mezcla 2 partes de tierra para macetas para cactus con 1 parte de piedritas de lava o perlita.
    • Los cactus asentados en tierra húmeda son vulnerables al desarrollo de hongos y bacterias.
  5. Planta el esqueje en la tierra. Coloca el esqueje de tallo u hoja con el callo hacia abajo en la tierra para macetas. Mételo a una profundidad suficiente para que pueda pararse por sí solo. Con las manos, aplana suavemente la tierra de alrededor para estabilizar el esqueje.
  6. Rocía la tierra. Humedécela para brindarle al cactus agua adicional, pero no la empapes. Hasta que empiecen a formarse las raíces y los nuevos brotes, solo rocía ligeramente el esqueje cuando sientas la tierra seca. De lo contrario, este puede pudrirse.
  7. Mantén el esqueje en una ubicación iluminada. Trasládalo al marco de una ventana u otra zona expuesta a mucha luz solar intensa pero indirecta. El exceso de sol directo puede dañar un esqueje nuevo. Déjalo en esta zona por 1 o 2 meses hasta que empiecen a surgir los nuevos brotes.

Cuidar del cactus

  1. Elige una ubicación soleada. Una vez establecidas, la mayor parte de las especies de cactus requieren varias horas de luz directa del sol todos los días. Lo ideal para la mayoría de ellos es una ventana orientada hacia el sur o el este. Pero si el cactus empieza a ponerse amarillento, blanqueado o naranja, significa que está recibiendo un exceso de luz y por ende, debes trasladarlo a una ventana orientada hacia el oeste.
    • Las ventanas de la cocina y el baño son excelentes para el cactus, puesto que pueden absorber humedad adicional del aire conforme sea necesario.
  2. Riega el cactus una vez por semana durante el periodo de crecimiento. El riego excesivo puede matarlo, pero necesitará que lo riegues semanalmente durante los periodos de crecimiento activo. Por lo general, las fases de crecimiento son de primavera a otoño. Cuando la tierra esté seca al tacto, riégala hasta dejarla bien húmeda.
    • No riegues si la tierra aún está húmeda o la planta se pudrirá y morirá.
  3. Fertiliza la planta una vez por semana durante el periodo de crecimiento. El cactus también se beneficia de las fertilizaciones regulares durante la primavera, el verano o el otoño. Antes de regarlo cada semana, añade un fertilizante equilibrado de 10-10-10. Dilúyelo hasta una cuarta parte de su concentración según las recomendaciones de la etiqueta.
  4. Bríndale mucha circulación. Si bien al cactus no necesariamente le gustan las corrientes de aire o las fuertes brisas, se desarrolla bien en zonas con mucho aire fresco. Para mejorar la circulación en tu casa, enciende ventiladores de techo, abre las rejillas de ventilación y las ventanas durante los meses más cálidos.
  5. Gira la maceta una vez al mes. Al igual que muchas plantas, el cactus crece hacia la luz, lo que puede dar lugar a un crecimiento disparejo o distorsionado. Estimula su crecimiento equilibrado brindándole luz uniforme y dale a la maceta un cuarto de vuelta cada mes.
  6. Cámbialo de maceta anualmente. Elige una maceta con buen drenaje que sea de un tamaño más grande que la actual. Llénala con mezcla para macetas para cactus. Agarra el cactus, pon la mano alrededor de la base y dale la vuelta a la maceta para sacarlo. Golpetea con suavidad las raíces para retirar la tierra vieja y poda las raíces muertas o secas. Mete el cactus en su nueva maceta y aplana la tierra de alrededor con las manos.
    • Las primeras dos semanas posteriores al trasplante, no lo riegues y mantenlo en una zona iluminada pero protegida de la luz directa del sol.
  7. Ayuda al cactus a entrar en inactividad durante el invierno. Por lo general, el otoño y el invierno son periodos de inactividad para el cactus. La mayoría de las plantas necesitan esta inactividad para recuperar energías y estimular el desarrollo de flores más adelante. Puedes ayudarle al cactus a entrar en inactividad con las siguientes medidas:
    • Reduce el riego a una vez por mes.
    • Deja de fertilizar regularmente.
    • Traslada el cactus a una ventana más fría (lo ideal es una temperatura de 7 a 13 °C o 45 a 55 °F).

Solucionar los problemas frecuentes

  1. Si el cactus se está blanqueando, trasládalo a una zona más oscura. A algunas variedades les va mejor con luz solar indirecta. Si tu cactus se vuelve blanco o amarillento o ciertas zonas se ponen de color naranja, significa que está recibiendo mucho sol. Traslada el cactus a una ventana con menos luz directa del sol.
  2. Traslada el cactus a una ubicación más iluminada si está estirándose o adelgazando. Un cactus que no recibe suficiente luz puede empezar a crecer en dirección a la luz, lo que provoca un crecimiento distorsionado o desequilibrado. Otro efecto de la falta de luz es el adelgazamiento de la parte superior. Trasládalo a una ventana con mayor exposición a la luz solar directa.
    • Para que no se queme, el cambio a una ubicación más iluminada debe ser gradual. Acércalo más a la luz durante unos cuantos días.
  3. Trata las plagas comunes del cactus. Existen algunos insectos que pueden causar problemas al cultivar cactus, incluidas las cochinillas harinosas, las cochinillas y las arañas rojas. Para eliminar dichas plagas, enjuaga o rocía el cactus con agua. Los insecticidas con frecuencia no son eficaces para combatir estos problemas.
    • Las cochinillas harinosas se identifican por las manchas borrosas que forman en las plantas, las cochinillas lucen como manchas marrones abultadas y las arañas rojas crean telarañas blanquecinas.

Advertencias

  • No olvides usar guantes al manipular un cactus para protegerte de sus púas.
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