Cómo ahorrar agua

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El agua abarca el 70 % de la Tierra, pero únicamente el 1 % de ella es de fácil acceso para nosotros. El agua es un recurso tan necesario para la vida en la Tierra que una excelente forma de tomar cartas en el asunto es reduciendo tu huella hídrica. Ahorrar agua puede ser simple y debe empezar en casa. Existen diversas estrategias que te ayudarán a hacerlo, independientemente de que laves la ropa, laves los platos, te cepilles los dientes o riegues las plantas.

Ahorrar agua en el baño

  1. Revisa que no haya goteras en los grifos, inodoros y tuberías. Cada año, se pueden llegar a desperdiciar 11 000 litros (3000 galones) de agua en una casa debido a goteras de las que no se tiene conocimiento. Por tanto, ten cuidado de revisar que no haya goteras en las tuberías, sobre todo en los inodoros y grifos.
    • En caso de que encuentres una gotera, debes determinar cuál es la fuente y tratar de repararla. Si la gotera es grave, es posible que debas llamar a un plomero para que te ayude, así como también determinar si es que podrás cubrir los daños que la gotera haya causado con tu seguro de propiedad o de alquiler.
    • En caso de que no tengas certeza en cuanto a si hay o no una gotera en el inodoro, puedes agregar un poco de colorante alimentario al tanque y dejarlo reposar durante entre 10 y 15 minutos sin tirar de la cadena. Sabrás que hay una gotera si observas colorante alimentario después de este tiempo dentro del inodoro.
  2. Cierra el grifo al lavarte los dientes o afeitarte. No dejes corriendo el agua durante todo el tiempo que te cepilles los dientes sino, en cambio, cierra el grifo cuando no la necesites. Si te estás afeitando, cierra el grifo después de cada vez que enjuagues la hoja de afeitar.
    • En caso de que te afeites en la ducha, puedes cerrarla mientras te afeitas y no dejar correr el agua.
  3. Instala alcachofas que ahorren agua. En muchos casos, las alcachofas consumen 9,5 litros (2,5 galones) de agua por minuto, mientras que otras llegan a consumir hasta 19 litros (5 galones). Por tanto, puedes instalar una alcachofa que ahorre agua y mantenga la presión y la sensación del flujo a la par que consume hasta la mitad del agua que las unidades convencionales.
    • Por lo general, las alcachofas de este tipo cuestan entre $10 y $30, aunque esto dependerá de la calidad y el lugar en donde vivas.
    • Asimismo, puedes instalar una válvula detrás de la alcachofa para así poder cerrarla mientras te enjabonas y volver a abrir el agua conservando la temperatura.
  4. Instala un aireador para el grifo. Si incorporas un aireador al grifo, esto le proporcionará aire al flujo del agua, lo cual hará que tenga un torrente más estable y también consumirá menos agua en general. Puedes instalar estos dispositivos con mucha facilidad (en su mayoría, solo hay que atornillarlos en su lugar) y su precio promedio es de $5.
  5. Dúchate por periodos más cortos. Lleva contigo un reloj o un temporizador al baño y plantéate el desafío de reducir la duración de tus duchas. También puedes reproducir una canción y esforzarte por terminar de ducharte junto con la canción. Puedes ahorrar 38 litros (10 galones) de agua con reducir tan solo 2 minutos la duración de tus duchas.
    • Cuando te duchas, consumes aproximadamente un tercio de la cantidad de agua que consumes cuando tomas un baño, aunque esto depende del tamaño de la bañera y la profundidad del agua. Por tanto, toma una ducha corta en lugar de tomar un baño.
  6. Convierte tu inodoro en uno de bajo consumo o de doble descarga. Los primeros no consumen más de 6 litros (1,6 galones) de agua cada vez que tiras de la cadena, a diferencia de los inodoros regulares, los cuales consumen entre tres y cuatro veces más. En el caso de un inodoro de doble descarga, puedes usar una menor cantidad de agua para eliminar los desechos líquidos y una mayor cantidad para los desechos sólidos con tan solo presionar el botón correcto.
    • Puedes convertir un inodoro que consuma una gran cantidad de agua en uno que la ahorre comprando un kit de conversión a un inodoro de doble descarga. Puedes buscar en línea dispositivos como SelectAFlush y TwoFlush, ambos de los cuales funcionan bien y te ahorrarán dinero.
    • No en todos los casos se podrá eliminar los residuos de una forma eficaz con una menor cantidad de agua. Por tanto, no olvides fijarte de que este sea el caso con tu inodoro. Si los residuos no se eliminan al reducir la cantidad de agua, tu inodoro necesitará una mayor cantidad de ella.
  7. No utilices el inodoro como si fuera un basurero. Si tiras basura al inodoro, esto no solo podría ocasionar problemas con las tuberías y la calidad del agua sino que también consume una gran cantidad de litros cada vez que tiras de la cadena. Debes desechar tus toallitas faciales, medicamentos y basura de otro tipo en un basurero para así no generar residuos innecesarios.

Ahorrar agua al lavar la ropa

  1. Consigue otra lavadora que sea de alta eficiencia. Las lavadoras antiguas de carga superior consumen entre 150 y 170 litros (40 a 45 galones) de agua por carga. Sin embargo, esto puede reducirse por la mitad con lavadoras de alta eficiencia de carga superior o frontal, ya que estas no solo consumen una cantidad mucho menor de agua sino que también hacen que tu ropa quede más limpia.
    • Ten en cuenta que las lavadoras de carga frontal consumen una cantidad mucho menor de agua y electricidad que las de carga superior. Por tanto, debes investigar de antemano para así optar por la lavadora que consideres la mejor opción.
  2. Ten cuidado de lavar una carga completa de ropa. Evita colocar únicamente algunos calcetines y dos camisetas en la lavadora. En cambio, lava una carga completa. De esta forma, tendrás la seguridad de no desperdiciar agua.
    • La lavadora debe estar llena, pero tampoco debes sobrecargarla. Llenarla con demasiada ropa ejercerá presión sobre la máquina y la ropa no quedará tan limpia.
    • Emplea el modo económico al lavar la ropa de forma que no solo ahorres agua sino también electricidad.
  3. Lava con agua fría, no tibia. El agua es necesaria para generar energía, y necesitas energía para calentar el agua. Si lavas la ropa con agua fría, ahorrarás no solo agua sino también energía, además de que el uso de agua fría evita que las manchas se asienten y que la ropa se decolore.
  4. Usa un tendedero para secar la ropa limpia. Si bien esto podría no ser factible con toda la ropa, de todas formas debes tratar de colgar la mayor cantidad posible de vestidos, camisetas, pantalones, etc., para secarlos Como las secadoras consumen una gran cantidad de energía, esto, a su vez, consume una gran cantidad de agua para poder generar esa energía.
  5. Lava con menor frecuencia. En muchos casos, no es necesario lavar prendas como los jeans y los suéteres después de usarlos cada vez. Trata de fijarte en cuáles prendas están realmente sucias y cuáles podrías volverte a poner. De esta forma, ahorrarás agua y además evitarás que tu ropa se desgaste por el uso.
    • Antes de lavar los pijamas, es normal usarlos entre 2 y 3 veces, en particular si te duchas antes de irte a dormir.
    • Debes cambiarte de calcetines y de ropa interior todos los días pero usar los pantalones, jeans y faldas varias veces antes de lavarlos.
    • Si usas una sudadera o suéter sobre otra camiseta, solo será necesario que laves con regularidad la capa de ropa que esté más adentro.
    • Después de ducharte, debes colgar tu toalla en un tendedero para que se seque al aire. Úsala más de una vez antes de lavarla.

Ahorrar agua en la cocina

  1. Llena el lavavajillas hasta su máxima capacidad. Al igual que ocurre con la lavadora, antes de iniciar el lavavajillas, debes asegurarte de que esté completamente lleno. De esta forma, ahorrarás agua.
    • En caso de que no cuentes con un lavavajillas, puedes llenar el lavabo o una olla con agua y enjuagar allí los platos para así no dejar correr el agua mientras los lavas a mano.
    • Raspa los trozos grandes de comida sobrante y tíralos ya sea a la basura o al cubo de la composta. En caso de que los platos no logren limpiarse sin enjuagarlos de antemano, debes tener cuidado de llenar el lavavajillas de la forma correcta, de que esté en buenas condiciones y de que el detergente que utilices sea eficaz.
  2. Usa con moderación el triturador de basura. Como estos consumen una gran cantidad de agua para deshacerse de la basura, debes tratar de no usarlos con mucha frecuencia. Debes desechar los restos en la basura o, mejor aún, establecer un cubo de composta casero en lugar de desecharlos por el desagüe del lavabo.
  3. Descongela los alimentos congelados en el refrigerador. Podría parecerte más rápido remojar los alimentos congelados en agua, pero esto no es necesario y, además, desperdicia agua. Puedes planificar de antemano y colocar en el refrigerador durante la noche los alimentos que quieras descongelar.
  4. Llena un lavabo o una olla con agua para enjuagar los alimentos. Si es necesario enjuagar con agua las frutas, los vegetales y otros alimentos, puedes lavarlos llenando una olla o una cubeta con agua en lugar de dejándola correr. De esta forma, consumirás una menor cantidad de agua, además de que podrás regar tus plantas con el agua de la cubeta.
  5. Coloca en el refrigerador una jarra de agua para beber. Si es que el agua del grifo es potable en el lugar en donde vivas, no dejes correr el agua del grifo hasta que esté lo suficientemente fría como para poder beberla. En cambio, llena una jarra o una botella con agua y colócala en el refrigerador. De esta forma, no será necesario que esperes a que el agua se enfríe y también ahorrarás agua.

Ahorrar agua al aire libre

  1. Instala un medidor de agua. Quizás te sorprenda en gran medida la cantidad de agua que consumes en realidad. Al instalar un medidor de agua, podrás incrementar tu consciencia de ello y, en consecuencia, reducir tu consumo de agua.
    • Puedes aprender a leer tu medidor de agua en caso de que ya tengas uno. Estos pueden serte de gran ayuda para detectar goteras. Para ello, lee el medidor una vez y luego vuélvelo a leer dejando pasar una o dos horas sin dejar correr agua. Sabrás que hay una gotera si el medidor se mueve.
  2. Riega tu jardín y tus plantas mediante tácticas inteligentes. Hay formas de mantener tu jardín y tus plantas saludables a la par que ahorras agua. Solo riega las zonas en las que verdaderamente sea necesario y solo hazlo cuando la lluvia no sea suficiente.
    • El mejor momento del día para regar las plantas es por las mañanas o las tardes. De esta forma, el agua no se evaporará de inmediato. Asimismo, no debes regar en los días frescos, lluviosos o ventosos.
    • Usa una regadera o coloca una boquilla de pistola en la manguera al regar tu jardín para así asegurarte de no usar agua adicional.
    • Puedes monitorear la lluvia y usarla para regar tus plantas, tu jardín o el césped mediante la construcción de un sistema de recolección de agua de lluvia. Sin embargo, primero debes asegurarte de que no esté prohibido consultando el reglamento local sobre el agua.
    • Riega a fondo pero no tan a menudo. De esta forma, se estimula a las plantas a enraizarse más profundamente y, por tanto, no necesitarán agua con tanta frecuencia.
  3. Programa tu consumo de agua. Puedes programar los aspersores y los grifos que estén al aire libre mediante un temporizador. Para ello, consigue un temporizador barato y automático de los que se atornillan entre la manguera y el grifo para la manguera o bien instala un temporizador programable en tu sistema de goteo o de aspersores. Asimismo, con un temporizador automático, podrás regar en los momentos del día de mejor absorción para el agua.
    • En caso de que vayas a regar a mano, debes programar un temporizador de cocina antes de abrir el agua o bien no descuidar la manguera en ningún momento.
    • Debes saber cómo hacer ajustes a la configuración del temporizador de los aspersores y el sistema de irrigación según la estación y regar con menor frecuencia o no regar del todo cuando el clima sea más húmedo y fresco.
    • Evita regar en exceso y más rápido que la capacidad de absorción de la tierra. En caso de que el agua se escurra del césped a la acera, debes regar durante un menor tiempo o bien dividir el riego en dos partes más pequeñas. De esta forma, habrá tiempo para que el agua se absorba.
  4. Hazles mantenimiento a los aspersores y al sistema de irrigación. En caso de que tu sistema de irrigación funcione con un temporizador, debes tener cuidado de monitorearlo de vez en cuando. Repara las cabezas de aspersores y las tuberías que estén averiadas, además de asegurarte de que los patrones de rociado estén orientados hacia donde deberían.
    • Podrías considerar la posibilidad de usar un sistema de irrigación por goteo o algo similar de forma que puedas ahorrar una mayor cantidad de agua.
    • Si es necesario, hazles ajustes a los aspersores de manera que solo lleguen a los lugares que se deban regar y no lleguen hasta la acera o la entrada para el auto.
  5. Evita cortar demasiado el césped. Es mejor dejar el césped largo que cortarlo demasiado en lo que respecta a las estrategias para ahorrar agua. Cuando el césped está largo, puede desarrollar raíces más profundas, por lo que es posible regarlo con menor frecuencia. Para no cortar demasiado el césped, puedes subir la altura de las cuchillas de la cortadora.
    • En caso de que en el lugar en donde vivas no llueva con frecuencia, podrías optar por plantas de la zona que no requieran tanta atención ni agua en lugar de plantar césped.
  6. Usa mantillo para que tu jardín pueda conservar la humedad. Si cubres con mantillo la tierra que rodee a tus plantas, esto no solo evitará que el agua se evapore sino que también logrará que la tierra se mantenga saludable y que no crezca mala hierba.
    • El mantillo que utilices debe ser orgánico, ya que mejorará la tierra conforme se descomponga.
    • Las astillas de madera y la corteza son los tipos de mantillo más comunes.
  7. Lava tu auto con una cubeta en lugar de con una manguera. Lavar tu auto con una cubeta en lugar de con una manguera cuesta un poco más de trabajo, pero esto reducirá tu consumo de agua.
    • En muchos lavaderos comerciales de autos, es posible que se consuma una menor cantidad de agua que la que consumes en casa. Asimismo, en muchos casos, estos locales tienen sistemas de reciclado de agua para recolectar y filtrar la que hayan usado.
    • Usa limpiadores ecológicos. De esta forma, podrás utilizar el agua residual del lavado de tu auto para regar el césped o el jardín.
  8. No utilices una manguera para lavar la entrada para el auto o la acera. En caso de que la acera o la entrada para el auto necesiten un lavado, debes eliminar la materia seca con una escoba, un rastrillo o un soplador de hojas. Si es necesaria una limpieza adicional a estos lugares, debes hacerlo con una cubeta de agua o bien dejar que la lluvia se encargue de ello, ya que solo desperdiciarás agua si usas una manguera.
  9. Cubre tu piscina. En caso de que tengas una, debes usar una cubierta para piscina durante la noche en la época más calurosa para así evitar que el agua se evapore. Algunos lugares restringen de manera estricta o incluso prohíben el vaciado y rellenado de una piscina. Por tanto, es fundamental conservar este recurso preciado.
  10. Elimina los residuos del inodoro o riega el césped utilizando aguas grises. Estas son aguas de cualquier tipo que se hayan usado después de operar el lavavajillas, la ducha, la lavadora o el lavabo en tu casa. Es posible reencauzar las aguas grises y usarlas para eliminar los residuos del inodoro o bien para regar el césped y así no desperdiciar agua, aunque esto dependerá de la legislación en el lugar en donde vivas.
    • En caso de que vayas a regar plantas, no debes usar aguas grises para regar todo lo que vayas a comerte debido a que es posible que estén contaminadas.
    • Para usar aguas grises, la forma más fácil es conectarlas de forma directa desde el interior al exterior de la casa mediante las tuberías y luego regar con ellas el jardín o el césped.

Reducir tu huella hídrica

  1. Compra y consume productos locales. Es probable que, si tus alimentos, ropa u otros productos tuvieron que trasladarse a través de largas distancias para que puedas conseguirlos, se haya utilizado una gran cantidad de agua para ello. Se utilizan muchos litros de agua para producir gasolina, por lo que puedes reducir tu huella hídrica tratando de comprar alimentos y mercancía locales.
    • Compra tus alimentos en un mercado local de productores. También puedes comprarte ropa buscando tiendas de moda locales.
    • No compres en cadenas de tiendas muy grandes como Walmart sino, en cambio, compra tus productos a negocios locales individuales especializados en tus necesidades.
  2. Consume una menor cantidad de carne y lácteos. Ten en cuenta que se consumen toneladas de agua para cultivar el alimento para los animales, además del agua que se utiliza en el resto del proceso de producción de carne y lácteos. Si consumes una mayor cantidad de estos alimentos, se necesitarán más animales para satisfacer la demanda, por lo que debes tratar de consumirlos de forma limitada.
  3. Reduce tu consumo de alimentos procesados. En cada una de las etapas necesarias para el procesamiento de los alimentos, se consume una gran cantidad de agua. Si consumes alimentos más frescos, esto reducirá tu huella hídrica y, además, hará que te sientas más saludable.
    • Cultivar caña de azúcar utiliza una cantidad de agua mucho mayor que la utilizan la mayoría de los demás cultivos, por lo que puedes ayudar a ahorrar agua (y además mantenerte saludable) reduciendo tu consumo de alimentos azucarados.
  4. Bebe agua. También se necesita agua para producir bebidas como el vino, el té, los refrescos o el jugo. Se utiliza una mayor cantidad de agua para proporcionar energía a las fábricas de producción de refrescos y para cultivar las frutas y el azúcar con los que se produce el jugo de la que vale la pena por la huella hídrica tan grande que ocasiona. Por tanto, bebe agua pura en lugar de un refresco, ya que esto es ventajoso no solo para tu salud sino también para la de la Tierra.
  5. Comparte tu vehículo, monta bicicleta o utiliza el transporte público. Si compartes el vehículo para ir a la escuela, vas a trabajar en bicicleta o haces mandados tomando el autobús, reducirás el consumo de electricidad y de agua. Como se mencionó anteriormente, producir un litro de gasolina requiere una gran cantidad de litros de agua, por lo que puedes tratar de utilizar el auto con menor frecuencia como una forma de poner de tu parte.
  6. Reutiliza o recicla productos. Para producir desde una camiseta de mangas cortas hasta una resma de papel se necesitan cientos de litros de agua. Por tanto, puedes donar tu ropa, muebles o artículos domésticos viejos a organizaciones de beneficencia o centros de donación, así como también reciclar el papel, los plásticos y los metales. Por lo general, la mejor política en cuanto al medio ambiente suele ser la de reducir, reutilizar y reciclar, y el ahorro del agua no es la excepción.

Consejos

  • Dependiendo del lugar en donde vivas, puedes averiguar si existe algún reembolso por dispositivos que ahorren agua. En algunos casos, las municipalidades ofrecen reembolsos por cosas como los inodoros de bajo consumo para estimular el ahorro del agua y, en otros, te brindan alcachofas de bajo flujo y aireadores para el grifo ya sea gratuitos o a un precio reducido.
  • En caso de que el lugar en donde vivas sufra de una escasez de agua, debes asegurarte de tener en claro todas las restricciones en cuanto al racionamiento del agua.

Advertencias

  • Si vas a recolectar agua de lluvia, no olvides proteger el sistema de recolección contra los mosquitos.
  • Es posible que recolectar agua de lluvia no sea legal en el lugar en donde vivas debido a la legislación en cuanto a los derechos hídricos. Por tanto, asegúrate de consultarlo primero con tu comunidad o condado.
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